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200 años de historia

 
La abadía real
Uno de los monasterios más antiguos de Galia
La abadía real de las Damas de Saint Pierre
El refectorio y la Escalera de honor
La iglesia Saint Pierre

La creación del museo

El museo en el siglo XIX
Los primeros años 1803-1830
El Palacio de las Artes 1830-1875
La sala de las pinturas, antes de 1870
La edad de oro 1875-1900

El museo en el siglo XX
El giro del siglo
El entre-dos-guerras
Las grandes exposiciones
La última renovación 1990-1998

El museo en el siglo XXI

El jardín del museo
Del claustro al jardín
Las esculturas

Detalle del Plano escenográfico de la ciudad de Lyon | hacia 1550
Detail of a Detalle del Plano escenográfico de la ciudad de Lyon | hacia 1550 - © Archivos municipales de Lyon

Uno de los monasterios más antiguos de Galia

Desde su fundación hacia el siglo VI hasta su total reconstrucción en el siglo XVII, la abadía conoce múltiples transformaciones. Anteriormente, en el interior de un cerramiento, las iglesias San Saturnino y Saint Pierre eran vecinas de las zonas de servicios y de las viviendas de las ricas religiosas. Por sus derechos y riquezas, el monasterio fue siempre el más importante de la ciudad.


La abadía real de las Damas de Saint Pierre

En 1659, bajo Louis XIV, la abadesa Anne de Chaulnes obtiene los fondos necesarios para la construcción de la abadía real. Los arquitectos de Avignon, Royers de la Valfeniere, conciben un imponente edificio - cuatro alas organizadas alrededor de un claustro - cuya arquitectura se inspira en modelos italianos. Las obras finalizan en 1685, bajo la dirección de la hermana de Anne, Antonieta de Chaulnes.

Una treintena de religiosas (hasta 60 benedictinas en 1730, 32 en el momento de su expulsión en 1792) vivían bajo la autoridad de la abadesa, generalmente procedente de la alta nobleza. De sus apartamentos subsiste su oratorio privado (actual sala de las vasijas griegas) con hermosas columnas de mármol rosa. En el siglo XVIII, la abadía está entre las más ricas de Francia, especialmente debido a los ingresos sacados del alquiler de las tiendas en la planta baja.

S. Guillermo, "San Ennemond bendiciendo" | 1684-1686
S. Guillermo, "San Ennemond bendiciendo" | 1684-1686

El refectorio y la Escalera de honor: el barroco en Lyon

Th. Blancat realiza, de 1675 a 1684, el refectorio y la Escalera de honor, soberbia manifestación del estilo barroco en Lyon. Confían a N. Bidaut (1622-1692) y S. Guillermo (activo entre 1680 y 1708) los relieves de estuco. Los sujetos mezclan alegorías de las virtudes monásticas y santos protectores. Los cuadros la Multiplicación de los Panes y la Cena son la obra de P.-L. Cretey (hacia 1645 - conocido hasta 1690).
 Ver el diaporama del refectorio barroco

La iglesia Saint Pierre

Fundada en el siglo VII, la iglesia es reconstruida en el siglo XII en estilo románico. De esta época, se puede admirar ventanas que se encontraron en el paso interior y el espléndido porche. Se añadieron capillas laterales en el siglo XIV. El estado actual es el que concibió en el siglo XVIII el arquitecto A. Degérando (activo en Lyon de 1731 a 1773) que agranda el coro, edifica el campanario y realiza la decoración de arcos y pilastras. Fuera de uso en 1907, la iglesia será atribuida al museo.
 Ver el diaporama de la capilla

.-M. Jacomin, "Clase de pintura de Bellas Artes"|1817 - © museo Gadagne
J.M. .-M. Jacomin, "Clase de pintura de Bellas Artes"|1817 - © museo Gadagne

La creación del museo

Bajo la Revolución, la abadía debe a su proximidad con el Ayuntamiento el hecho de no ser vendida o destruida. En 1792, el Consejo municipal designa el edificio como lugar de conservación de los cuadros, medallas, bronces y otros monumentos artísticos.
El 14 Fructidor año IX (1801), el decreto Chaptal que instituía colecciones de Pinturas en quince ciudades de Francia es el acta de fundación del museo de Lyon. La institución atiende también aspiraciones locales, para recordar el prestigioso pasado romano de la ciudad y proponer modelos a la Fábrica de la seda entonces en crisis.

A partir de 1803, el Museo del Louvre envía 110 cuadros (P.P. Rubens,La Adoración de los magos, El Guerchin, La Circuncisión, Philippe de Champaigne, La Invención de las reliquias de San Gervasio y San Protais).

Durante todo el Siglo XIX, el edificio alberga diferentes instituciones. Los museos de pintura, de epigrafía, de arqueología y de historia natural cohabitan con la Bolsa, la Cámara de comercio, la Escuela de Bellas Artes, la biblioteca de la Ciudad (sección Artes y Ciencias) y sociedades culturales.

A. Thierriat, "Palacio de las Artes Lyon, 3 de julio de 1859"
A. Thierriat, "Palacio de las Artes Lyon, 3 de julio de 1859"

El museo en el siglo XIX

Los primeros años 1803-1830

A partir de 1803, el público puede descubrir, el miércoles de 10h a 13h, los primeros cuadros enviados por el Estado. Los nuevos cuadros confiados pour el Estafo (G. Reni,La Asunción de la Virgen, Veroneso, Bethsabee bañándose ) y adquisiciones (F. Zurbaran, San Francisco, A. Berjon, Frutas y Flores en una cesta de mimbre ) constituyen un auténtico museo de pinturas que inaugura el conde de Artois, el 20 de septiembre de 1814. El Gabinete de antigüedades reúne antiguas colecciones y adquisiciones (Kore griega). Debajo de las galerías del claustro, las inscripciones y fragmentos esculpidos romanos forman el museo lapidario.


El Palacio de las Artes 1830-1875

A partir de 1834, el arquitecto R. Dardel (1796-1871) confiere una nueva dimensión al museo. En los espacios reestructurados, realiza una suntuosa decoración − únicamente conservada hoy en el Gabinete de medallas (antigua sala de mármoles modernos).
Hacia la mitad del siglo, la eclosión de la Escuela lionesa de pintura y los nuevos cuadros confiados por el Estado (E. Delacroix, Últimas palabras del emperador Marc-Auralese, J. Pradier, Odalisca o el Dante y Virgil del Lionés H. Flandrin...)  enriquecen notablemente las colecciones.

La sala de las pinturas, antes de 1870
La sala de las pinturas, antes de 1870

La edad de oro 1875-1900

El arquitecto A. Hirsch (1828-1913) inicia grandes obras en el edificio, el jardín y el claustro. Más espectacular es la reestructuración del ala sur para presentar los grandes dibujos preparatorios para la decoración del Panteón en Paris de P. Chenavard (la Palingenesia social). Confían la decoración de la Escalera monumental en 1881 al Lionés P. Puvis de Chavannes (La madera sagrada tan apreciada en las artes y por las musas). En el ala este, el museo J. Bernard presenta, de 1876 a 1891, los casi 300 cuadros que este antiguo alcalde de la Guillotiere ha ofrecido a la Ciudad.

Una ambiciosa política de adquisiciones marca el período. Los conservadores compran en grandes ventas y a anticuarios en Paris, Roma, Florencia…, principalmente antigüedades (Espejo de pie griego), obras de la Edad media y del Renacimiento (grupo esculpido de la Anunciación), de arte islámico y pinturas del Siglo XIX.

El museo en el siglo XX

El cambio del siglo

A comienzos de siglo, el museo aparece como precursor ─ con excepción de Paris ─ adquiriendo lienzos impresionistas (E. Degas, el Café-concierto de los Ambajadores P. Gaugin, Nave Nave Mahana). Las obras de artistas confirmados, tales como J. Chinard (Juliette Récamier), Th. Gericault (La Monomaníaca de la envidia) o A. Rodin al que el museo compra cinco esculturas (la Tentación de San Antonio) compensan estas elecciones atrevidas.


El entre-dos-guerras

Las colecciones se abren al arte estremo-oriental y al arte decorativo moderno. Durante este período, varias instituciones y colecciones abandonan el Palacio Saint Pierre: el museo de Historia natural en 1914 y la Escuela de Bellas Artes en 1935; en 1921, las obras relacionadas con la historia de Lyon son transferidas hacia el nuevo museo de Gadagne. La iglesia fuera de uso es destinada a las esculturas a partir del siglo XIX y siglo XX.

Cartel de exposición, Fernand Léger, 1955
Cartel de exposición, Fernand Léger, 1955

Las grandes exposiciones

Durante la posguerra, retrospectivas dedicadas a artistas modernos, como P. Picasso o H. Matisse, permiten adquisiciones mayores (Sr. Larionov, Retrato de un atleta). El fondo se enriquece también con donaciones (habitación Guimard).
Al final de los años 1960, la salida de las antigüedades nacionales hacia el nuevo museo de la Civilización galo-romana y la transferencia de la galería egipcia del museo Guimet de Lyon transtornan las colecciones. Más recientemente, el museo de arte contemporáneo abandona el Nuevo Saint Pierre (ala construida hacia 1860 por el arquitecto T. Desjardins).

La última renovación 1990-1998

En 1989, una reflexión sobre el estado y las misiones del museo finaliza en un amplio proyecto de renovación (ciudad de Lyon - Estado en el marco de la Misión de las Grandes Obras). El conservador Ph. Durey y los arquitectos Ph.-Ch. Dubois y J.-M. Wilmotte inician una reestructuración completa del edificio. Las obras son realizadas en cinco partes, de 1990 a 1998, para no cerrar nunca al público. La superficie cubre 14 500 m2 y las colecciones ocupan 70 salas. El museo de Bellas Artes agrupa el Palacio Saint Pierre, la iglesia y el Nuevo Saint Pierre. En 1997, la prestigiosa colección de J. Delubac (P. Picasso, Mujer sentada en la playa) enriquece considerablemente el fondo.

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El museo en el siglo XXI

El museo de Bellas Artes de Lyon está hoy entre los museos franceses y europeos de renombre gracias a la riqueza de sus colecciones y la radiación de sus exposiciones. Nutre también proyectos de asociación con los mayores museos del mundo.

Más de 8 000 antigüedades, 3 000 objetos de arte, 40 000 monedas y medallas, 2 500 pinturas, 8 000 obras sobre papel y 1 300 esculturas están conservadas, estudiadas, y una parte importante, presentadas al público.

Cada año, exposiciones temporales, de ámbito internacional, ofrecen a los visitantes el placer de descubrir temas variados, desde la Antigüedad hasta el arte moderno.

En este comienzo del 3º milenio, gracias a su sitio internet, el museo de Bellas Artes de Lyon viene al encuentro de nuevos públicos cercanos y lejanos.

El jardín del museo
El jardín del museo

El jardín del museo

Jardín del museo de Bellas Artes de Lyon. En el corazón de la ciudad moderna, el jardín del museo es un pequeño milagro de calma y de armonía.
Los muros centenarios de la antigua abadía protegen el paseante del ruido exterior. Bajo la frondosidad de los tilos, de los abedules y del gran roble, los paseos del jardín retumban de las risas de los niños y de las charlas de los paseantes.
En el centro, el estanque circular está dominado por un sarcófago antiguo y una pequeña estatua de Apolo, dios de las artes.

En verano, el jardín está abierto de 7h30 a 19h; en invierno de 7h30 a 18h.

Ver el diaporama del jardín del museo

F. Bourjot, "La entrada del claustro del palacio | Saint Pierre de Lyon", hacia 1820.
F. Bourjot, "La entrada del claustro del palacio | Saint Pierre de Lyon", hacia 1820.

Del claustro al jardín

El jardín del museo corresponde al antiguo claustro de la abadía del Siglo XVII. En este espacio interior cerrado, las religiosas podían disfrutar del exterior. Un estanque central y naranjos, tejos y plantas exóticas en tiestos adornaban el patio, así como esculturas de los santos Miguel y Gabriel, de la diosa Minerva, la Concordia...

Después de la Revolución y la marcha de las religiosas, el claustro se abre al público. Bajo las arcadas, exponen las inscripciones y fragmentos de arquitectura antiguas del museo lapidario.

Una primera reorganización del jardín se realiza a partir de 1832. Colocan encima de las arcadas moldeados de los frisos griegos del Partenón (Atenas) y de los Nereidas (Xanthos). En Les Terrasses, una balaustrada de piedra adornada de estatuas y de vasijas decorativos rodea Les Terrasses.

Abraham Hirsch (1828-1913) encargado de las obras del museo reestructura el jardín en 1884. Las galerías abovedadas del museo lapidario reciben una decoración pintada, realisada por L. Bardey (1851-1915). Encima de las arcadas, instalan medallones de bronce que ilustran los grandes artistas lioneses en un fondo de mosaicos, alternando con las reproducciones del friso griego.
La última renovación del museo (1990-1998) quiso respetar la organización de este jardín en el que las esculturas originales animan los paseos.

Las esculturas


El jardín del museo ofrece, en medio de los parterres de flores y bajo las ramas de los árboles, un conjunto de esculturas originales de bronce.
Dos obras mayores de A. Rodin introducen las esculturas del artista presentadas en el museo: la Edad de bronce (1876) cuya anatomía joven y orgullosa contrasta con la sombra (1904-1905) con contornos más difuminados.
A. Bourdelle en el retrato lleno de movimiento Carpeaux trabajando (1909-1910) evoca el acto de creación del escultor. Se encuentra también L. Cugnot, Fauno ebrio (1853), A. Delhomme, Democrito (1868), J. Delorme, el tocador de flauta (1861), F. Duret, Chactas meditando sobre el cuerpo de Atala (1835), J.-F. Legendre-Heral, Giotto niño dibujando una cabeza de carnero (1842).
Bajo la galería oeste, se encuentran dos esculturas monumentales de mármol: E. Guillermo, Castalie o Fuente de la poesía (1883) y J. Carlier, Gilliatt y el pulpo (1880-1890).
Moldeados de famosas estatuas antiguas adornan los nichos del muro exterior: Venus Medicis, Efebo, Sátiro, Diana de Gabies, Afrodita del Capitolio, Discóbolo reposando, Venus Genitrix, Antinoüs del Capitolio. Sobre las arcadas, moldeados de yeso reproducen en desorden el friso de las Panateneas del Partenón de Atenas y el de las Nereidas de Xanthos.
En el centro, la fuente se compone de una cuba de sarcófago antiguo y de un altar de mármol dominado por una estatua (según el antiguo) del dios Apolo por Cl. Viety.